Mi boca y mi lengua están duras,
mis pies muy fríos y algo adormecidos,
mi cabeza… ufff… mi cabeza que loca que se siente. Puedo llegar a pensar lo impensable, no una vez, sino tantas veces en un minuto … que creo no saber contar hasta tanto. Una pena tantas horas.
Pasó otro día.
jueves, 19 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)