Un acordeón te nombró laguna.Hoy parada ahí, podes ver con ojos de río solitario, febril. Pareciera que te veo reflejada sobre los cuerpos como ese inmenso mar. Lo escucho y lo siento.....ese rugido, tan complice, tan viento. Por momentos dulce, salada, turbia de inquietudes en ciertos momentos, pero serás agua.
Irás, caminarás por lo bajo de cada suelo. Espiarás para navegar de polizón en la primer nube de turno lanzando manzanas mordidas.
miércoles, 15 de julio de 2009
Leaving is easy with eyes closed

Soy un individuo con pretenciosas pretensiones, me fijo objetivos que en lo más recóndito de mi mente reconozco, identifico y clasifico como metas sencillamente inalcanzables, con las que alimento mis ganas de vivir; mientras, irónicamente, las voy perdiendo día tras día como las horas de un viejo senil, al conocer los fracasos plenamente visibles. Quizás me aferré al precio nulo de soñar: “soñá que es gratis”, me dice mi vieja cuando planifico cosas netamente imposibles. Debo admitir el placer de cerrar los ojos y ver lo perfecto de la disciplina de imaginar pero, al momento de levantar los párpados, las paredes de este laberinto borgeano que es esta inevitable existencia, comienzan a estrecharse convirtiéndose en una trampa cuya consecuencia unánime, inevitable y no tan deseada es el dulce dolor. Ahí es cuando uno se da cuenta del peligro de soñar y, que antes de pensar en la plenitud y el placer del alma, hay que hacer y hacer para así, poder alcanzar, aunque sea, un pedazo de ese utópico cielo.
jueves, 2 de julio de 2009
Querida mía: pensar que cuando te conocí yo era solo un niño en cuerpo de gigante que obedecía las leyes transitorias que estaban de paso.
Tanto tiempo ha pasado desde aquel primer encuentro entre ambos. No logro recordar detalles de esa primera cita... sabes muy bien que mi memoria no es la misma desde que los segundos frenaron para que investigues la vida; ya no es la misma que en aquellos tiempos.
Los recuerdos pasan rápido, los sueños tienen formas de realidades en esos momentos que ves a la naturaleza morir en manos de débiles observadores de lo común... suspiro querida mía al darme cuenta que no entenderás lo que me provoca todo esto. Se me anuda la garganta al ver el camino ortodoxo que toman los tiempos cuando miro el reloj.
Querida mía quiero decirte que duele pero entiendo que seas para todos, entiendo que no puedas conformarte tan solo con mi amor... sé que somos pocos sabios y tienes que tomar un poco de realidad de cada uno que suspiras sobre su boca.
Querida mía te quiero al fin, aunque no seas mía yo te quiero al fin, porque el sentir es lo que en estos días reclama un poco de futuro para mi.
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