El adiós hoy estuvo ahí, no salió de una boca, no salió de una mirada… simplemente tomo la forma de tus brazos para convertirse en un abrazo que todavía en estos instantes después de muchas horas lo sigo sintiendo.
Quisiera unir nuestras realidades, pero ambos sabemos que no existimos en la realidad, por lo menos no en la realidad de este mundo que a veces nos hace sentir tan ajenos y extraños.
La paranoia invadió unos días y segundos de nuestras vidas para crear una realidad totalmente ajena a todo lo que nos rodea, por lo menos la paranoia invadió mi cabeza tratando de crear mundos paralelos donde el tiempo ya no corre y que nos alimentamos al mirar el cielo.
Pude beber de tu boca, pero también pude secarme cuando el brillo de tus ojos se opacaba al lado mío. Una parte de mi ha muerto, pero nunca dejaran de brotar las sonrisas en mi cara cada vez que recuerde que el aire de tu boca alguna vez acaricio mi ser.
Quisiera unir nuestras realidades, pero ambos sabemos que no existimos en la realidad, por lo menos no en la realidad de este mundo que a veces nos hace sentir tan ajenos y extraños.
La paranoia invadió unos días y segundos de nuestras vidas para crear una realidad totalmente ajena a todo lo que nos rodea, por lo menos la paranoia invadió mi cabeza tratando de crear mundos paralelos donde el tiempo ya no corre y que nos alimentamos al mirar el cielo.
Pude beber de tu boca, pero también pude secarme cuando el brillo de tus ojos se opacaba al lado mío. Una parte de mi ha muerto, pero nunca dejaran de brotar las sonrisas en mi cara cada vez que recuerde que el aire de tu boca alguna vez acaricio mi ser.